Álvaro Hita conoce el emprendimiento desde dentro. Montó su primera empresa con 18 años y desde entonces ha pasado por estudios de diseño, plataformas digitales, apps y proyectos de impacto. Su última aventura, HelpUP, lo llevó a la inversión social y a conectar empresas con proyectos solidarios. Tras cerrar la startup, dio un salto natural a Sustainable Startup & Co, donde ahora lidera la línea de emprendimiento.
Desde allí coordina MIEB, la aceleradora de Móstoles impulsada por el Ayuntamiento y Móstoles Desarrollo con una premisa clara: convertir toda la ciudad en un entorno real de innovación, donde startups y pymes colaboran para generar impacto económico y social.
Conozcamos un poco más a Álvaro Hita y al proyecto MIEB.
¿Cómo resumirías tu trayectoria antes de llegar a MIEB?
He sido emprendedor desde los 18 años, cuando monté mi primera empresa de socorristas. Luego tuve estudios de diseño en España y Perú, monté distintas plataformas digitales y apps, y mi último proyecto fue HelpUP, un SaaS que conectaba proyectos sociales con empresas para voluntariado corporativo y donaciones. Estuve cinco o seis años con ese proyecto y ahí entré de lleno en el emprendimiento de impacto.
Cuando decidimos cerrar, estábamos intentando levantar una ronda más grande y fue complicado, me uní a Sustainable Startup & Co. Muchos del equipo somos ex-emprendedores que venimos de haber montado cosas, de habernos llevado nuestros golpes, y eso nos da mucha iniciativa y un enfoque muy práctico a la hora de acompañar a otras startups.
¿Qué hace único al programa de MIEB respecto a otras aceleradoras?
Me alegra mucho que me hagas esta pregunta. Diría que dos cosas muy claras.
Primero, la formación de emprendedor a emprendedor. Toda la gente que da clase, que hace masterclass o mentoriza ha pasado por ahí. Han emprendido, han vivido rondas, cierres, equipos, socios, clientes… y eso marca la diferencia. Los emprendedores nos lo pedían desde el principio y aporta muchísimo valor.
Segundo, la conexión real con pymes de Móstoles. No trabajamos con grandes corporaciones, sino con empresas medianas que tienen acceso directo a dirección y que pueden abrir puertas de verdad. Ellas aportan su red, experiencia y capacidad para distribuir o pilotar soluciones; y las startups aportan agilidad e innovación. Es un win-win muy natural.
¿Cuáles son las verticales del programa y qué tipo de empresas participan?
El año pasado trabajamos con tres empresas de sectores diferentes:
- Salud (una empresa de productos ortopédicos y traumatología)
- Alimentación (MRM, una empresa del sector del jamón con un gran centro logístico)
- Economía Circular (reparación y reacondicionamiento industrial)
Este año las verticales han cambiado y ahora tenemos:
- Logística (una empresa de trasteros automatizados y digitalizados)
- Movilidad (adaptaciones para coches de autoescuela con presencia en toda España)
- Baterías / Industria (soluciones de baterías industriales)
Lo interesante es que no son empresas tecnológicas, pero sí tienen la capacidad y el interés de incorporar soluciones innovadoras. A veces el match no es sectorial: por ejemplo, este año la de logística ha elegido una startup de marketing porque quieren potenciar la generación de contenido. Lo importante es que haya buen encaje y que la colaboración tenga sentido.
¿Cómo surgió MIEB?
Nació de un reto muy concreto: regenerar el ecosistema emprendedor de Móstoles.
El Ayuntamiento quería atraer talento y activar el tejido empresarial de la ciudad. Hicimos un laboratorio de innovación abierta durante dos días donde juntamos a administración pública, empresas, universidades y emprendedores. Al final lo que salió fue crear una aceleradora construída a raíz de unas necesidades y con unas características muy claras: formación impartida por emprendedores y conexión directa con pymes que realmente abrieran puertas.
La aceleradora no vino diseñada desde fuera; fue cocreada por quienes iban a participar en ella. De ahí salió MIEB.
En un futuro nuestra idea es evolucionar y llevarlo a más de 3 empresas. Como decimos, nuestro objetivo es, no que Móstoles tenga una aceleradora, si no que Móstoles sea una aceleradora. Que sea como un parque temático y se convierta en una ciudad con un gran tejido empresarial con 10 verticales.
¿Qué tipo de startups buscáis y en qué fase suelen estar?
Son startups en fase pre-seed o seed, pero ya traccionando: con producto, ventas y equipo. No es una incubadora, las startups ya están más avanzadas.
Son ediciones de 4 meses, donde hay 3 empresas mentoras, una por cada vertical, y de cada una cuelgan 3, es decir, hay un total de 9 startups por edición.
Ponemos mucho esfuerzo en la convocatoria para traer buenas startups y solemos hacer un proceso de selección mixto:
– un comité experto evalúa escalabilidad, modelo de negocio, innovación, equipo, etc.
– Y luego también las empresas valoran el match real con las startups.
Ambos pesan más o menos un 50%. Si una startup es muy potente pero no encaja con ninguna empresa, no entra; y lo mismo al revés.
¿Qué aprendizajes os lleváis de la primera edición?
Varios, además, siempre intentamos coger los aprendizajes y absorberlos lo máximo posible para mejorar.
El primero: hacer entrevistas personales. El año pasado la selección fue muy online y este año hemos incorporado entrevistas uno a uno para ver cómo se mueve cada startup, si realmente quiere participar y si hace match con la filosofía del programa.
Otro aprendizaje fue el tamaño de las empresas mentoras. Probamos con empresas demasiado grandes y demasiado pequeñas, y vimos que las que mejor funcionan son las medianas: tienen recursos, acceso a dirección y capacidad de abrir puertas.
También hemos ajustado algunas formaciones que el año pasado no encajaban tanto y hemos incorporado otras más adaptadas al estado real de las startups.
¿Cómo imagináis el futuro de MIEB?
Bueno, como hemos mencionado un poco antes, nos gustaría crecer el número de verticales: si este año son 3, la visión es llegar a 10 verticales y convertir literalmente Móstoles en una ciudad aceleradora. Que haya zonas para movilidad, logística, alimentación, salud… y que las startups puedan probar allí sus soluciones en entornos reales.
A largo plazo, queremos replicar el modelo en otras ciudades de Europa con características similares: segundas ciudades cerca de capitales, con tejido industrial y población comparable.
¿Cuándo se abren nuevas convocatorias y cómo puede participar una startup?
Si seguimos el mismo calendario, la convocatoria se abrirá otra vez en junio, se cerrará en septiembre y la edición empezará después del verano.
Aún no sabemos las verticales del año que viene, pero sí mantendremos el formato: tres startups por vertical y una empresa mentora para cada una.
También lo que queremos es empezar a involucrar a otras concejalías. Ahora mismo estamos con empleo, industria y economía, y nos gustaría incorporar también a la concejalía de movilidad. También quiero destacar que esto es posible gracias al Ayuntamiento de Móstoles y a Móstoles Desarrollo, que son quienes apoyan esta iniciativa, y sin ellos nuestra trayectoria sería muy diferente.

