Mónica Gómez-Acebo lidera Aurelia, la plataforma que está redefiniendo la operativa del private equity e inversores privados mediante agentes de inteligencia artificial. Su misión es clara: transformar el caos de datos desestructurados (desde Excels hasta contratos) en inteligencia accionable, permitiendo que los equipos de inversión se olviden de las tareas manuales y se enfoquen en la pura estrategia.
Con una trayectoria forjada en la banca de inversión en Londres y tras pasar por el programa de emprendimiento de Stanford en Silicon Valley, Mónica validó su visión hablando con más de 100 firmas internacionales antes de escribir siquiera una línea de código. Esa mezcla de experiencia técnica y la resiliencia aprendida en proyectos como Zunder es lo que hoy impulsa a Aurelia como la nueva infraestructura de inteligencia para los mercados privados. Junto a sus co-fundadores Pablo y Mariana, quieren escalar Aurelia a nivel mundial.
En esta entrevista, Mónica nos cuenta cómo fueron los inicios de Aurelia entre Madrid y California, qué hace únicos a sus agentes inteligentes, las lecciones de emprendimiento que aplica en su día a día y cómo visualiza el futuro del sector en los próximos tres años.
Conozcamos un poco más a Mónica Gómez-Acebo:
¿Cómo definirías Aurelia para alguien que aún no lo conoce?
Aurelia es la plataforma que está transformando la forma en la que operan los fondos de private equity e inversores en mercados privados. Su misión es transformar grandes volúmenes de información desestructurada (excels, presentaciones, contratos, correos etc) en inteligencia accionable.
En un sector donde el análisis sigue siendo intensivo en tiempo y altamente manual, Aurelia aplica inteligencia artificial para estructurar, clasificar y extraer automáticamente los datos clave y fundamentales para la toma de decisiones.
La plataforma actúa como un “agente” para los equipos de inversión, agilizando el análisis y permitiéndoles dedicar más tiempo a la estrategia que al trabajo repetitivo. Nuestro objetivo es convertir Aurelia en la infraestructura de inteligencia para los mercados privados, haciendo que el análisis sea más sistemático, escalable y defendible en un entorno cada vez más competitivo.
¿Qué os hace únicos?
Nuestra ventaja competitiva es que no somos simplemente una herramienta de análisis con inteligencia artificial, somos la primera plataforma de agentes de IA especializada en mercados privados.
Aurelia no se limita a responder preguntas sobre documentos, sino que actúa como un sistema de agentes inteligentes que trabajan de forma autónoma sobre los flujos reales de un fondo: analizan datos, estructuran información financiera, detectan riesgos, generan resúmenes ejecutivos y preparan outputs.
Mientras muchas soluciones aplican IA de forma superficial, nosotros hemos construido una arquitectura pensada específicamente para el día a día del private equity, entendiendo sus procesos, tiempos y estándares de rigor. Aurelia no es un agente estándar. Es una capa de inteligencia integrada directamente en el flujo de trabajo del inversor, que entiende el contexto, aprende de cada operación y se adapta de forma dinámica a la estrategia de cada equipo. En definitiva, combinamos especialización sectorial profunda con una arquitectura agentica propia, lo que nos posiciona como la nueva infraestructura de inteligencia para los mercados privados.

¿Cómo fueron los primeros días en Aurelia?
Aurelia nace de una conversación que llevaba años pendiente. Mi socia Mariana y yo, nos conocimos trabajando en Londres y siempre supimos que acabaríamos montando algo juntas. Venimos de banca de inversión y private equity, así que conocíamos bien el problema: demasiadas horas dedicadas a tareas manuales que resultan en cuellos de botella.
Nos admitieron en Stanford en su programa de emprendimiento y en enero de 2025 hicimos las maletas para irnos a Silicon Valley, donde empezamos a construir las bases del proyecto. Ninguna teníamos perfil técnico, pero sí una visión muy clara, asique diseñamos un prototipo hiper realista de la plataforma y empezamos a comercializarlo. Muchos pensaban que estaba ya desarrollado, pero no tenía ni una sola línea de código.
Con ese prototipo validamos la idea hablando con más de 100 firmas en Europa y Estados Unidos. Cuando confirmamos que el interés era real, decidimos no frenar el ritmo, mientras buscábamos al CTO adecuado, subcontratamos el desarrollo inicial para empezar a convertir la visión en producto. Poco después conocimos a Pablo López Torres, un emprendedor de éxito. El encaje fue inmediato y se unió al proyecto como tercer fundador y CTO. Desde entonces todo ha ido muy rápido, primeros pilotos, primeros clientes y muy buenos fichajes, ya somos cinco personas en el equipo y seguimos creciendo!
¿Qué aprendizajes de Zunder has traido a Aurelia?
Muchos! Pero diría que la importancia de rodearte de gente buena y ambiciosa es lo que realmente marca la diferencia y permite que las cosas pasen. Ser conscientes de que estamos aquí para resolver problemas. Da igual el sector o la etapa de la empresa, siempre van a surgir retos y obstáculos.
Cuando construyes algo desde cero entiendes que esto no es un sprint, es una maratón, y que lo importante no es evitar las dificultades, sino cómo se afrontan. En el camino hay muchísima prueba y error. Muchas veces intentas cosas que no funcionan, pero cada intento te enseña algo y te permite volver a intentarlo con más fuerza. Por último, puede sonar un poco obvio, pero es fundamental no olvidarnos de creer y confiar en uno mismo. Fíate de tu intuición. En sectores innovadores, siempre habrá dudas y escepticismo.
¿Cómo te imaginas a Aurelia en 3 años?
De aquí a los próximos 3 años queremos consolidarnos, tener un nombre en el sector de mercados privados en Europa y empezando a entrar en US. Nuestra misión es dar una solución a las operaciones diarias de nuestros clientes, que hasta la fecha son ineficientes. Para ello, seguiremos creciendo el equipo con talento de primer nivel y mantendremos las oficinas principales en Madrid aunque con equipos comerciales en Londres y Nueva York.
Si solo te pudieras dar un consejo a ti mismo cuando empezaste Aurelia, ¿cuál sería?
Habla con todas las personas que puedas y que no te de vergüenza contar tu idea aunque no esté del todo aterrizada. De cada conversación sacas algo y te acaba ayudando la persona que menos te lo esperas. Pero, sobre todo, no tengas miedo a pivotar, no te estás confundiendo, solo estas mejorando.
Un emprendedor al que admires
Admiro a muchas personas, pero si tengo que elegir, me quedo con Marc Randolph, Cofundador de Netflix. Me alucina su valentía para desafiar a gigantes que parecían intocables.
La historia de Netflix es una lección constante de reinvención. Pasaron de alquilar DVDs a domicilio acabando con Blockbuster, a liderar el streaming y luego a competir con Hollywood produciendo su propio contenido! Creo que lo más potente de todo es esa mentalidad de no acomodarse nunca, de reinventarse antes de que el mercado te obligue.