¿Hay alternativas al Venture Capital para las startups Early Stage españolas?

Varios años y éxitos después, España ha pisado el acelerador y los emprendedores cada vez tienen más experiencia levantando financiación. Esto se traduce en que, al fin, tenemos alternativas reales (y complementarias) al Venture Capital en España. 

A medida que los emprendedores empiezan a convertirse en expertos levantando capital gracias a la madurez del ecosistema emprendedor, el Venture Capital empieza a no ser la única opción encima de la mesa.

Existen muchísimos recursos locales para aprender a levantar capital (como nuestra Escuela Abierta sobre Venture Capital), un sinfín de contenido internacional que puedes encontrar con dos clicks pero, por encima de todo esto, podemos decir que tenemos un ecosistema. Y no siempre ha sido así.

La palabra ecosistema cada vez se usa con más frecuencia y está empezando a perder valor. Sin ponerme muy teórico, para mí un ecosistema emprendedor hace referencia al conjunto de emprendedores, inversores y demás players que activamente se comunican, trabajan y colaboran en un entorno común. Para mí, España tiene un ecosistema emprendedor muy sólido.

A la que te muevas un poco puede ser realmente sencillo encontrar personas con experiencia en Venture Capital dispuesta a echarte una mano, Business Angels cada vez más activos, emprendedores que están trabajando en su segunda o tercer startup, early employees de grandes scale ups, un millón de eventos y convocatorias y, con cada vez más frecuencia, Venture Capital locales disputando deals con otros internacionales. Todo esto hace del ecosistema español cada vez más completo y variado.

En mi opinión, hasta hace muy poco nos faltaba algo muy importante para las startups: ¡deuda! Igual te estás preguntando por qué me alegro tanto de por fin tener acceso a deuda. Es muy sencillo: cuantas más opciones de financiación tengamos, menos poder negociador tienen los inversores ya que no necesariamente el 100% de las rondas de inversión tienen que ser cubiertas con equity esto, sí o sí termina bien para los emprendedores y el ecosistema en su conjunto.

Tras dos años trabajando en Venture Capital y viendo ahora el mundo desde el lado startup, tengo muy claro el valor que puede llegar a aportar un buen inversor y me parece una opción excelente si eres capaz de levantar dinero en buenas condiciones. Sin embargo, creo que estas condiciones pueden llegar a ser especialmente buenas si te apalancas en otras opciones de financiación que te hagan menos dependiente. De hecho, son los propios Venture Capital quienes habitualmente tienen acuerdos y muy buenas relaciones con estos proveedores alternativos y la mejor puerta de entrada a estos.

Según datos de Dealroom, la proyección es que en 2022 se invertirán más de €20 mil millones en startups europeas. En 2021 esta cifra fue de €16 mil millones y de €7 mil millones en 2020. La tendencia es increíble y, aunque aún está lejos de los €100 mil millones de inversión directa (equity), está empezando a calar incluso en las etapas más iniciales de la startups.

De hecho, en muchos medios españoles podéis encontrar la cifra de que España ha recibido más de 4.000 millones de euros de inversión de Venture Capital en 2021. Esta cifra es incorrecta, ya que una gran parte de esos 4000 son deuda. Entre otros, grandes rondas de cientos de millones como las de Capchase o Jobandtalent, que habitualmente combinan equity con deuda en su fundraise.

Antes de seguir voy a puntualizar algo que puede ser lioso. En ocasiones podrás encontrar Credit Funds o fondos de Venture Debt. Los primeros hacen referencia a gestoras con un gran número de productos de deuda diferentes y que se adaptan a muchos casos de uso. En este caso, uno de sus productos es el Venture Debt: cualquier tipo de producto de deuda específicamente para startups. Estos productos cubren tanto OPEX, como Working Capital o incluso M&A.

Según este artículo del Venture Capital americano Andreessen Horowitz (a16z para los amigos), hay un buen número de Credit Funds o fondos de Venture Debt que invierten desde las fases más iniciales: pre-seed y seed. Cojo prestado este gráfico de nuestros amigos a16z:

Por si no quieres hacer zoom, te dejo una lista de los que invierten en la etapas más iniciales: Atalaya, Coventure, Fortress, i80 Group, Tacora, upper90, Victoria Park Capital y Coromandel Capital. Si entras en sus webs descubres algo muy curioso. Mientras que algunos de ellos están especializados en Venture Debt, otros son enormes Credit Funds gestionando miles de millones de euros.

Si hacemos zoom más abajo, nos encontramos con startups ofreciendo productos del tipo Recurring Revenue Advance. En España nos encontramos con startups como Capchase, Boopos o, más especializadas como Ritmo. 

En España tenemos varios casos de startups que levantaron deuda en fases pre-seed, seed o early stage.

Quizá el caso más early sea Vivla, que en su ronda pre-seed levantó más de €20 millones de Fasanara Capital. En etapas muy iniciales también nos encontramos con el apoyo de i80 Group en las primeras fases de Ritmo (entrevista a su cofounder aquí) con €200 millones o Capchase (entrevista a su cofounder aquí también) cuando recibió (oficialmente) €60 millones con apenas un año de vida. Otra startup que ha contado con una buena cantidad de deuda desde el comienzo ha sido Yaba (entrevista también por aquí), con 75 millones de euros. 

En este punto igual estás pensando: ¿y no hay Credit Funds o fondos de Venture Debt españoles? Hasta donde yo sé, no hay Credit Funds españoles abiertos a financiar startups en etapas tan iniciales. Sin embargo, si hay un número cada vez más creciente de Venture Debt en España. La lista no puede ser más escasa y estoy seguro de que irá aumentando a buena velocidad en España. ¿Por qué? Porque para analizar una oportunidad de inversión en deuda en una startup se necesita un conocimiento similar al de Venture Capital o con experiencia en startups. Poco a poco, irán transicionando roles hacia estos fondos de deuda y multiplicandose las alternativas.

Como he dicho antes, cuanta mayor número de opciones tengan los emprendedores, mejor. Esto no quiere decir que las actuales no sean buenas. De hecho, están presentes en un buen número de historias de éxito en España y han dado muchas alegrías extendiendo runway. En España tenemos a Inveready, Sabadell Venture Debt, Extension Fund, Zubi Capital y, recientemente creado, Spark de BBVA.

Tampoco podemos olvidar de los que han estado ahí desde prácticamente el principio. ENISA, ICO, CDTI y demás organismos públicos y semipúblicos tienen un buen número de productos financieros muy favorables para los emprendedores habitualmente. De nuevo, ¡más opciones encima de la mesa!

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